La protagonista de esta historia se llama Jiang Xiaojuan, una mujer policía madre de un niño de 6 meses.

Participaba en el rescate de supervivientes del terremoto de Wenchuan cuando sacó de etre los escombros a un bebé de 3 meses. Al no encontrar a su madre, decidió amamantar ella misma al bebé.

Hasta ahora ya ha ofrecido su leche y su amor a 8 bebés huérfanos por el terremoto y ha recibido el apodo de “mamá policía”.

Cuando leí la noticia se me puso la piel de gallina de la emoción ante esta mujer tan llena de amor y generosidad. Con seres humanos así, aún no está todo perdido.

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